En una frase
Criptomoneda diseñada para mantener un valor estable, generalmente anclado a una moneda fiat como el dólar, a una materia prima o mediante algoritmos.
Una stablecoin es una criptomoneda diseñada para mantener un valor estable, generalmente anclado a una moneda fiat como el dólar, a una materia prima o mediante algoritmos.
Resuelven el problema más citado de las criptomonedas, que es la volatilidad. Una stablecoin combina la estabilidad de una moneda tradicional con las propiedades del dinero digital en blockchain, de modo que puedes enviarla a cualquier parte del mundo en minutos, guardarla sin banco y usarla en aplicaciones DeFi, todo sin que su valor se mueva con el humor del mercado. Son, en volumen de transacciones, el producto cripto más usado del planeta.
Los tres tipos de stablecoin
Las respaldadas por dinero fiat, como USDT y USDC, mantienen reservas en dólares e instrumentos líquidos por cada token emitido, y dominan el mercado por lejos. Las respaldadas por cripto, como DAI, se emiten contra colateral en otras criptomonedas depositado en smart contracts, con sobregarantía para absorber la volatilidad. Y las algorítmicas intentaban sostener el precio con mecanismos automáticos de emisión y quema, un diseño que el colapso de Terra/LUNA en 2022 desacreditó de forma bastante definitiva, borrando 40,000 millones de dólares en una semana.
Para qué sirve una stablecoin en la práctica
Los usos reales van mucho más allá del trading. Sirven para dolarizar ahorros en países con inflación alta, enviar remesas por una fracción del costo tradicional, cobrar servicios internacionales sin esperas bancarias, y estacionar capital entre operaciones sin salir del ecosistema. En América Latina, donde el acceso al dólar suele estar restringido o encarecido, esa utilidad explica por qué la región lidera la adopción global de stablecoins año tras año.